En México existen dos modalidades de arrendamiento. Es crucial entender su diferencia:
Arrendamiento Puro
Es un contrato de renta por el uso de un activo. El vehículo, activo o equipo de transporte se factura a nombre de la arrendadora, quien asume la propiedad legal y el riesgo de la depreciación. Al finalizar el plazo, tienes la flexibilidad de devolver los bienes arrendados, extender el contrato o adquirirlos a su valor justo de mercado.
Arrendamiento Financiero
Funciona de manera muy similar a un crédito. Los bienes se facturan a tu nombre y el contrato está diseñado para que, al finalizar el plazo, adquieras el activo por un valor simbólico preestablecido. Ofrece menos flexibilidad al término del contrato.
Para vehículos y flotillas, activos que se deprecian y requieren renovación constante, el Arrendamiento Puro se ha consolidado como la opción más conveniente y eficiente. Permite enfocarse en el uso y no en la propiedad, liberando capital y eliminando cargas administrativas.
En nuestra siguiente edición identificaremos las diferencias entre Arrendamiento Puro y Crédito Tradicional.